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domingo, 6 de junio de 2010

¿Los Nervios, Engordan?


Todo el mundo ha sentido alguna vez ansiedad: nervios ante un examen, tensión en el trabajo porque algo no ha salido como estaba previsto, hormigueo en el estómago al ver a una persona que nos gusta.
La ansiedad no es más que un recurso que el cuerpo humano utiliza para hacer que actuemos y nos enfrentemos a diferentes situaciones y que saquemos el mejor rendimiento de nosotros. Así, por ejemplo, nos ayuda a estar atentos al hablar en público, a mantenernos concentrados en un examen o a estar alertas ante una situación peligrosa.

Sin embargo, hay veces que esa misma tensión provoca el efecto contrario en nuestro organismo e impide que nos enfrentemos a cualquier situación. Es entonces cuando se padece un trastorno de ansiedad.

El trastorno de ansiedad puede aparecer de diversas formas y en diferentes intensidades: puede hacer que estemos nerviosos todo el día sin ninguna causa aparente (es el caso, por ejemplo, de personas que siempre anticipan desastres y se preocupan en exceso por el trabajo, la familia, la salud o el dinero incluso sin ser conscientes de ello), puede aparecer ocasionalmente ante una situación determinada y llegar a bloquearnos y dejarnos inmóviles (por ejemplo, ante un examen), o incluso puede hacer que dejemos de realizar una actividad concreta porque la ansiedad que nos crea es insoportable (es el caso de las personas que dejan de ir al gimnasio porque tienen miedo
o vergüenza de mostrar su cuerpo).

La ansiedad es un mecanismo adaptativo natural que nos permite ponernos alerta ante sucesos comprometidos. En realidad, un cierto grado de ansiedad proporciona un componente adecuado de precaución en situaciones especialmente peligrosas. Una ansiedad moderada puede ayudarnos a mantenernos concentrados y afrontar los retos que tenemos por delante.
En ocasiones, sin embargo, el sistema de respuesta a la ansiedad se ve desbordado y funciona incorrectamente. Más concretamente, la ansiedad es desproporcionada con la situación e incluso, a veces, se presenta en ausencia de cualquier peligro ostensible. El sujeto se siente paralizado con un sentimiento de indefensión y, en general, se produce un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico. Se dice que cuando la ansiedad se presenta en momentos inadecuados o es tan intensa y duradera que interfiere con las actividades normales de la persona, entonces se la considera como un trastorno.

Tipos de trastornos de ansiedad

Existen diferentes tipos de trastornos de ansiedad, cada uno con sus propias características:
Trastorno de ansiedad generalizada: se trata de una tensión crónica aún cuando nada parece provocarla. Esta preocupación o nerviosismo excesivo es casi diario y se diagnostica como tal cuando tiene una duración mínima de seis meses.

Trastorno de pánico (o ataque de angustia): el paciente experimenta crisis recurrentes de angustia que surgen espontáneamente. Se trata de una ansiedad aguda y extrema en la que es frecuente que la persona que la padece crea que va a morir. Estos ataques repentinos de miedo intenso no tienen una causa directa. En ocasiones, los pacientes que sufren este trastorno desarrollan angustia a experimentar el próximo ataque, cuya ocurrencia no pueden prever, es la llamada ansiedad anticipatoria.

Trastorno fóbico: trastorno que tiene como rasgo esencial la presencia de un temor irracional y persistente ante un objeto específico, actividad o situación con la consecuente evitación del objeto temido. Por ejemplo, el miedo a volar, a los pájaros o a los espacios abiertos.

Trastorno obsesivo-compulsivo: se trata de pensamientos o acciones no voluntarios que el paciente no puede dejar de pensar o hacer para no generar ansiedad. En todo caso, el sujeto reconoce el carácter absurdo de sus pensamientos o acciones. Por ejemplo: lavarse las manos cada poco rato.

Trastorno por estrés post-traumático: se da en aquellos casos en los que se presentan secuelas psicológicas desagradables tras el impacto de un trauma emocional, una guerra, una violación, etc. Se caracteriza por los recuerdos persistentes del suceso traumático, un estado emocional con exaltada vigilancia y la reducción general de interés por los sucesos cotidianos.
Los trastornos por ansiedad son, en conjunto, la enfermedad psiquiátrica más frecuente.
Existen diferentes tratamientos para la ansiedad, dependiendo de la persona, el tipo de ansiedad padecido y su grado.
La terapia incluye, frecuentemente, medicamentos que ayudan a mitigar los síntomas y formas específicas de psicoterapia, como técnicas de relajación y respiración, que nos ayuden a enfrentarnos a la ansiedad.

Alimentación Sana



La alimentación ha ido evolucionando a medida que la
inteligencia del ser humano ha sido capaz de adaptar el
entorno a sus necesidades.

Hay que diferenciar:
a) Alimentación
Es el aporte de todo tipo de productos (alimentos) ya
sean naturales o transformados, que ingeridos dan al
organismo lo que necesita.
La alimentación es un acto voluntario y consciente que se
puede educar y modificar, para lo cual es muy importante
que se conozcan los alimentos, cómo se agrupan, qué
tipo de nutrientes tienen, cómo utilizarlos…
b) Nutrición
Consiste en una serie de procesos que realiza el organismo,
después de ingerir los alimentos, para transformarlos en
nutrientes, que son en realidad los que reparan los continuos
desgastes de materia y energía que sufre nuestro
cuerpo. (Procesos fisiológicos como la digestión, la absorción,
el transporte y metabolismo de los nutrientes,
Podemos encontrar personas muy bien alimentadas pero
malnutridas, cuando los alimentos que consumen no
aportan nutrientes suficientes o son de baja calidad.
Ejemplo: comer mucha bollería, patatas fritas, bebidas
azucaradas y poca verdura, carne, pescado o yogurt.
Estos se clasifican en : Glucidos o hidratos de carbono, Lipidos o Grasas,Proteinas,Vitaminas, Agua, Minerales.
Raciones y Alimentos.
Las necesidades de energía diaria (calorías) en los adolescentes varían en función de la edad, sexo, y sobre todo de las actividades que realizan.
La distribución correcta de las calorías durante el día es:
- 25% en el desayuno.
- 30% en la comida.
- Entre el 15% y el 20% en la merienda.
- Del 25% al 30% durante la cena.
Como podemos comprobar, el 50% del aporte calórico se realiza durante la primera mitad del día, con objeto de cubrir correctamente los gastos energéticos que haya
de realizar el organismo. Por eso, es tan importante que todas las personas salgan de casa desayunadas.
ALIMENTOS: Los alimentos se clasifican en grupos, dependiendo de la
similitud en el contenido de nutrientes que tengan. Una de las clasificaciones más utilizadas es la “Rueda de los alimentos” del Ministerio de Sanidad y Consumo.
La “Rueda de los alimentos” está dividida en siete grupos...
Grupo I: Leche y derivados(yogurt, queso, requesón...). Funcion plástica.
Grupo II: Carne, pescados y huevos. Funcion plástica.
Grupo III: Legumbres,frutos secos, etc. Funcion plastica,reguladora y energetica.
Grupo IV : Verduras y hortalizas.Funcion reguladora.
Grupo V: Frutas. Funcion reguladora.
Grupo VI : Cereales(pan, arroz, pastas, etc.) y azucares.Funcion energetica.
Grupo VII: Aceite y grasas. Funcion energetica.
RACIONES:Para conseguir un equilibrio alimentario correcto, bastará con realizar una alimentación variada.Es decir, introducir diariamente en nuestra dieta alimentos de cada uno de los siete grupos que hemos visto anteriormente, procurando evitar el consumo o disminuir la cantidad de los alimentos que contienen las llamadas “calorías vacías”, como las bebidas azucaradas, pastelitos, gominolas y alcohol. A continuación se exponen diferentes opciones de utilización de los alimentos durante el día para cubrir todas las raciones anteriormente citadas.

Desayuno
• Un vaso de zumo de frutas y un vaso leche con cacao
o café con cuatro galletas o dos magdalenas.
• Un vaso de zumo de frutas y un bocadillo.
• Un vaso de leche y dos tostadas con mantequilla
y mermelada o pan integral con aceite.
• Un vaso de zumo de frutas y yogur con cereales.
Media mañana
• Una fruta.
• Un yogur o queso fresco.
• Un bocadillo.
• Cuatro galletas o dos magdalenas.
Comida
• Plato de verdura y carne (bistec o hamburguesa)
o pescado y postre.
• Plato de ensalada, plato de macarrones (pasta) y postre.
• Plato de ensalada, plato de lentejas, o garbanzos,
o arroz y postre.
• Plato de sopa y pescado y postre.
Merienda
• Vaso de leche y cuatro galletas (o pan integral).
• Yogur.
• Vaso de zumo de frutas o fruta.
• Bocadillo.
Cena
• Plato de sopa, tortilla francesa (dos huevos)
o de patatas (1/4 de la tortilla) y postre.
• Plato de verdura, cuatro croquetas y postre.
• Pan con tomate, embutido y postre.
• Plato de ensalada, pizza (1/4 o 1/2 dependiendo
de cómo sea la pizza) y postre.
Durante la comida y cena es aconsejable consumir pan, preferible pan integral. Los postres pueden ser fruta, yogur, natillas, flan…